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BAZOR |
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Creemos haber podido hallar una de las puntas del nudo gordiano, que ponemos a vuestra consideración, de no ser así, que este pequeño aporte contribuya para ello. En el Boletín de Junio de 2000 el Instituto de Numismática e Historia de San Nicolás de los Arroyos publica en su página 65 un trabajo del Licenciado Arnaldo J Cunietti-Ferrando sobre las monedas de este tipo. De este artículo transcribimos..."en algunos años encontramos piezas que tienen un sonido falso, esto es provocado porque en la confección de los cospeles se han empleado dos chapas soldadas en el centro, en vez de ser de una sola pieza maciza. Con varios golpes aplicados en el canto es posible separarlas en dos partes, pero no se trata de monedas falsas..." Consultados varios Numismáticos y estudiosos del tema, otra idea que aparece sobre este interrogante es que el metal con el que se fabricó el cospel, se confeccionó con un método similar a la fabricación de la masa de hojaldre, vale decir de plegados sucesivos y luego laminados hasta obtener el espesor deseado, y en este proceso de plegado aparentemente algunas capas no estarían bien soldadas y se produce la separación a que alude el Lic. Cunietti-Ferrando. Luego, en las XXII Jornadas Nacionales de Numismática y Medallística, realizadas en Rosario los días 17 y 18 de agosto de 2002, en una mesa redonda donde estuvo presidida por el Dr Fernando Chao, el Licenciado Rubén Gancedo, el Contador Edgardo J. Iñigo, Juan Salguero y el Ing Teobaldo Catena, se consulta a los mismos sobre este tema, y el Ing Catena, nos da su punto de vista que podría ser -la línea en el canto de la moneda- restos de escoria en el proceso de fundición. |
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| No obstante la muy buena predisposición de los consultados sobre el tema, decidimos recurrir a la Universidad Tecnológica Nacional de Rosario. Fuimos al Departamento de Ingeniería Mecánica y consultamos nuestra inquietud con el Ingeniero Jorge Ponzone, al cual le dejamos tres ejemplares de la moneda en cuestión. | ![]() |
Uno de los cospeles abierto y los otros dos cerrados, explicándole nuestra inquietud. |
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Carlos J Damato |
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